Carmen
$$$$Cocina colombiana contemporánea galardonada en un impresionante espacio en El Poblado. La chef Carmen Ángel reimagina platos antioqueños tradicionales con técnica moderna e ingredientes locales.
80 restaurantes
Cocina colombiana contemporánea galardonada en un impresionante espacio en El Poblado. La chef Carmen Ángel reimagina platos antioqueños tradicionales con técnica moderna e ingredientes locales.
Fusión asiática sofisticada en el corazón de Provenza. Sabores audaces de Tailandia, Japón y Vietnam fusionados con productos colombianos. El rooftop bar es un espectáculo en sí mismo.
Trattoria italiana rústica con pastas hechas a mano y una amplia cava de vinos. Una institución querida en El Poblado por más de una década.
Alta cocina franco-colombiana escondida en una tranquila calle lateral de Poblado. Los menús degustación cambian por temporada, mostrando lo mejor de Antioquia con mirada francesa.
La experiencia gastronómica paisa por excelencia. Porciones enormes de bandeja paisa, mondongo y frijoles servidos en un ambiente bullicioso y sin pretensiones.
Omakase premium y barra de sushi en Provenza. El chef selecciona pescado diariamente y combina la precisión japonesa con ingredientes tropicales colombianos como ají, lulo y coco.
Asador estilo argentino a leña con cortes madurados y un programa obsesivo de coctelería. La colección de whiskey es de las mejores de la ciudad.
Pionero del café de especialidad en Medellín. Tuestes de tercera ola de las mejores fincas de Antioquia con pastelería artesanal y platos de brunch en un espacio lleno de luz.
Café de finca a taza que se abastece directamente de sus propias fincas en Antioquia. Sesiones de catación, pour-overs y un menú de brunch que atrae multitudes los fines de semana.
Platos mediterráneos con alma colombiana. Platos para compartir bañados en aceite de oliva, pita horneada en casa y una lista curada de vinos naturales en un jardín a la luz de las velas.
Restaurante paisa icónico desde 1986. Platos tradicionales generosos servidos sobre manteles a cuadros en un espacio estilo hacienda que se siente como la casa de la abuela.
Sushi y ramen trendy en la Circular. Rollos nocturnos, cocteles de sake artesanal y DJ set los viernes hacen de este el restaurante asiático más popular de Laureles.
Taquería auténtica con trompo girando detrás del mostrador. Vuelos de mezcal, salsas hechas en casa y tacos que compiten con los mejores de CDMX.
Restaurante de cocina vegetal que hace olvidar la carne hasta a los carnívoros. Bowls creativos, jugos prensados en frío y un brunch de fin de semana que se ha vuelto un ritual de Laureles.
Casa de mariscos peruana especializada en ceviches, tiraditos y pisco sours. Pesca fresca exhibida en hielo en la entrada — vos elegís, ellos preparan.
Smash burgers con chimichurri en todo. Solo efectivo, servicio en mostrador, y casi siempre fila hasta la puerta después de medianoche. El favorito de culto de Laureles.
Legendario restaurante de almuerzo en Envigado sirviendo comida corriente desde los años 70. El almuerzo ejecutivo — sopa, plato fuerte, jugo y postre — es la mejor relación calidad-precio del valle.
Parrilla argentina en la Zona Rosa de Envigado. Cortes de pastoreo asados sobre carbón de quebracho, acompañados de Malbecs de Mendoza. La entraña es legendaria.
Bistró neo-colombiano en una casa restaurada de Envigado. Menú de mercado, vinos naturales y brunch de fin de semana con guitarra acústica en vivo. Favorito de los locales.
Asadero a nivel de calle en la Calle 23 cerca de la Alpujarra. Choripán, morcilla, chunchurria y Pilsen helada por monedas. El Medellín real.
Café del distrito artístico en el barrio revitalizado de Perpetuo Socorro. Cafés de origen único, platos creativos de brunch y exposiciones rotativas de artistas locales.
Institución de Sabaneta famosa por la lechona tolimense entera. Piel crujiente, cerdo y arroz cocinados lentamente, servidos con arepa y ají. Destino de peregrinación dominguera.
Restaurante de mariscos afrocolombiano que trae sabores del Pacífico al Valle de Aburrá. Arroz con coco, pescado frito entero y ceviche de camarón en un espacio colorido y lleno de música.
Alta cocina en las alturas de la Vía Las Palmas con vistas de piso a techo del valle. Menús degustación construidos alrededor de ingredientes hiperlocales antioqueños. Una experiencia de calibre Michelin.
Asador de montaña con vistas panorámicas del valle y una terraza amplia. Brunch de fin de semana, música en vivo los viernes y un bar de cocteles que sigue pasada la medianoche.
Cocina antioqueña casera en una esquina acogedora de Poblado. Recetas aprobadas por la abuela, porciones generosas y una cazuela de frijoles que hace volver a los clientes a diario.
Cocina neo-colombiana enfocada en hierbas indígenas e ingredientes recolectados de las tierras altas de Antioquia. Cada plato cuenta una historia del terroir.
Bar de sushi íntimo en el sector Provenza con un omakase que cambia constantemente. El chef se formó en Tokio y trae tradiciones estacionales japonesas al Valle de Aburrá.
Fusión japonesa-peruana en un impresionante espacio de dos pisos en la Calle 10. Los ceviches se encuentran con el sashimi y los tiraditos comparten menú con rollos tempura.
Restaurante peruano casual con ceviches, anticuchos y lomo saltado servidos para compartir. El bar de pisco tiene más de 30 variedades.
Cantina mexicana animada en la Calle 10 con una pared de más de 100 botellas de tequila. Tacos, enchiladas y mariachi los fines de semana hacen de este el centro de fiesta de Poblado.
Refugio de brunch todo el día con giros colombianos a los clásicos. Arepas benedictinas, mimosas de lulo y vuelos de café de especialidad en una terraza fresca.
Café instagrameable escondido en un jardín de Poblado. Lattes de especialidad, platos elaborados de brunch y pastelería horneada en casa. Los pancakes de matcha son legendarios.
Cocina del Mediterráneo oriental con hummus casero, panes planos al horno de leña y una tabla de mezze que alimenta a cuatro. El rooftop tiene vista al Parque Lleras.
Asador premium con parrilla de leña y carbón a la vista construida en la cocina abierta. Carne colombiana madurada, vinos boutique y servicio de corte en mesa.
Lugar de comida rápida asiática con baos al vapor, pollo frito coreano y curries tailandeses adaptados al paladar colombiano. Antojos nocturnos resueltos.
Restaurante de mariscos de alta gama que se abastece diariamente de las costas del Pacífico y Caribe colombianos. Barra de crudos, pescado entero a la parrilla y un risotto de langosta fenomenal.
Comida corriente sin pretensiones cerca del metro Estadio. Sopa, plato fuerte, jugo y postre por menos de $15.000. El sancocho solo vale el viaje.
Fonda tradicional con un toque moderno en la Calle 70. Bandeja paisa, tamales antioqueños y un chicharrón que cruje de lo lindo.
Trattoria italiana acogedora en la Primera con horno de pizza a leña y ñoquis hechos a mano. El tiramisú se prepara fresco cada día por un chef napolitano.
Taquería de hueco en la Circular con tacos a $4.000 y guacamole casero. Sin sillas, sin pretensión, solo tacos callejeros perfectos hasta las 3 AM.
Destino de brunch de fin de semana con torres de pancakes, jugos recién prensados y vuelos de café pour-over. Los huevos rancheros con hogao son un clásico del brunch en Laureles.
Bowls de wok armá-tu-propio con vegetales frescos, proteínas y salsas asiáticas. Rápido, económico y personalizable — el predilecto de Laureles para una comida rápida y saludable.
Cocina peruana de alto nivel que trae el renacimiento culinario de Lima a Laureles. Causa limeña, ají de gallina y cocteles artesanales de pisco en un ambiente elegante.
Café y barra de jugos a base de plantas con bowls crudos, smoothies y almuerzos veganos contundentes. Todo es orgánico, de origen local y servido en empaques compostables.
Fonda de vieja escuela en Envigado con porciones enormes y vallenato en vivo los fines de semana. La bandeja montañera compite con cualquiera del valle.
Cocina manejada por abuelas cerca del parque central de Envigado sirviendo comida casera. El almuerzo ejecutivo es una institución del barrio — llegá antes de las 12:30 o te quedás sin.
Evolución de alta gama de la cadena de hamburguesas más querida de Colombia. Cortes premium, cocteles artesanales y un menú sofisticado de parrilla en un ambiente moderno de vidrio y acero.
Café cultural en la histórica Casa Museo Otraparte. Café, pastelería y platos ligeros de brunch servidos en el jardín de la antigua casa del filósofo Fernando González.
Restaurante italiano de barrio en Envigado con pasta fresca hecha a diario y política de traer tu propio vino que atrae a los locales. Simple, honesto y delicioso.
Fusión coreano-colombiana en el corredor gastronómico de Envigado. Bowls de bibimbap, pollo frito coreano con mayo de ají y cocteles de soju en un espacio vibrante.
Clásico restaurante de almuerzo en el Pasaje Junín sirviendo almuerzos antioqueños tradicionales desde los años 60. La sopa de mondongo y la bandeja paisa son atemporales.
Amplia fonda de dos pisos cerca del Parque Berrío celebrando la herencia culinaria antioqueña. Música de carrilera en vivo, concursos de trova y bandejas tan grandes que alimentan a un pueblo.
Arepería de mostrador con más de 20 combinaciones de arepas rellenas. Desde la clásica de chócolo hasta la arepa de huevo rellena, esto es comida callejera de Medellín elevada.
Institución de mariscos del centro con pescado que llega a diario de Buenaventura y Tumaco. Cazuela de mariscos, bandejas de pescado frito y limonada de coco en un espacio sin pretensiones.
Fonda enorme cerca del parque central de Sabaneta con capacidad para 200 personas y música popular en vivo cada fin de semana. El ajiaco y la bandeja paisa son tradiciones domingueras.
Pequeño mostrador de almuerzo de barrio con menú diario escrito en una pizarra. El almuerzo con mejor relación calidad-precio de Sabaneta a $14.000 el plato.
Asador de carbón en el corredor gastronómico de Sabaneta con cortes colombianos premium, provoleta y barra de chimichurri donde armás el tuyo.
Punto de fiesta mexicana cerca del metro Sabaneta con burritos cargados, jarras de margarita y hora feliz de tacos que llena el local los jueves.
Panadería-café artesanal en Sabaneta con pan de masa madre recién horneado, mermeladas caseras y platos contundentes de brunch. Los fines de semana la fila se forma temprano por el famoso bowl de calentado.
Asador en la cima de la colina con parrilla argentina hecha a medida y vistas panorámicas del Valle de Aburrá. Cortes madurados, extensa lista de Malbec y servicio impecable en mesa.
Parrilla a llama abierta en la Vía Las Palmas con bar de cocteles y DJ los fines de semana. Vibra casual de asador con un toque de vida nocturna.
Bistró francés íntimo escondido en las colinas de Las Palmas. Platos clásicos ejecutados con precisión — desde confit de pato hasta crêpes suzette — en un ambiente de inspiración provenzal.
Restaurante mediterráneo en la cima con una terraza amplia y platos estilo tapas para compartir. Paellas, mariscos a la parrilla y vinos españoles con una vista que justifica el viaje.
Alta cocina italiana en una villa convertida de Las Palmas con candelabros de vidrio de Murano, servicio de guante blanco y una cava de vinos con 500 etiquetas de Piamonte a Puglia.
Bar de sushi de barrio cerca de la Zona Rosa de Envigado con rollos accesibles, bowls de chirashi y un omakase compacto los viernes. Pescado fresco y buen servicio sin precios de Poblado.
Cantina mexicana colorida con patio cubierto, vuelos de mezcal y tacos al pastor al corte. Los fines de semana hay covers norteños y jarras de michelada.
Casa de mariscos con pizarra de pesca del día del Pacífico. Cazuela de mariscos, corvina a la parrilla y arroz con coco en un comedor luminoso a pasos del parque principal de Envigado.
Bistró francés refinado en una casa envigadeña restaurada. Menús degustación de temporada, vinos naturales y clásicos como steak frites con mantequilla de Café de Colombia.
Trattoria italiana sin vueltas cerca de La Candelaria con pizzas a leña, pastas frescas y menú ejecutivo de almuerzo que atrae a oficinistas de las torres.
Mostrador vegetal en el centro renovado. Bandeja vegana con yuca y jackfruit, empanadas de lenteja y jugos naturales — rápido, económico y lleno de sabor.
Café en edificio histórico con vista a la Plaza Bolívar. Café colombiano, arepa benedict y tintos de tarde con almojábanas — ritual de brunch céntrico para locales y visitantes.
Cocina wok panasiática con curries tailandeses, bowls coreanos y rollos de sushi bajo un mismo techo. Tablas para compartir y margaritas picantes lo vuelven favorito de grupos en Sabaneta.
Italiano de alto nivel cerca del Parque Sabaneta con pasta casera, entradas de burrata y lista de vinos italianos curada. Los fines de semana se llena — reservá con anticipación.
Mariscos caseros con bandejas de pescado frito, cócteles de camarón y ceviche mixto. Manteles plásticos, merengue fuerte y porciones para toda la familia.
Fonda colombiana rústica en la Vía Las Palmas con sancocho, bandeja paisa y trucha a la parrilla. Parada obligada de almuerzo contundente con vista antes de volver a la ciudad.
Bar de sushi estilo izakaya en la cima con atardecer, brochetas yakitori y vuelos de nigiri. Un capricho después de un día en las lomas del oriente.
Café de brunch de fin de semana con vistas de mañana brumosa, café de especialidad y platos como huevos pericos con arepa y tostadas francesas con arequipe. Llegá temprano por la terraza.
Brasería francesa clásica en una calle tranquila de Poblado. Steak tartare, mejillones con papas fritas y crème brûlée maridados con burbujas y Borgoña.
Cocina de mariscos en la Circular con barra de crudos, pulpo a la parrilla y pescado entero para compartir. Maridajes con vinos naturales y salón a la luz de velas que se siente como escapada a la costa.